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Qué es el decálogo del abogado

El decálogo del abogado, también conocido popularmente como “Los diez mandamientos del abogado”, es un extracto de la obra homónima de Eduardo Juan Couture.

Couture fue un prestigioso abogado y profesor de leyes latinoamericano. Nacido el 24 de mayo de 1904 en Uruguay, es considerado el procesalista más reconocido e influyente en materia de Derecho Continental del siglo XX.

Murió joven, a los 51 años, el 11 de mayo de 1956. Pero no sin antes haber forjado una exitosa y aclamada carrera.

Fue autor de numerosas obras sobre derecho penal y derecho procesal civil. Entre ellas, se destaca “Los diez mandamientos del abogado” en la cual desarrolla las diez “reglas” que un abogado debe cumplir para ejercer su profesión de manera eficaz.

El decálogo del abogado de Eduardo Juan Couture.

A los 45 años, Eduardo Couture presentó un discurso en una conferencia del Colegio de Abogados de Buenos Aires, en 1949.

Durante el mismo, compartió con los presentes una idea que ya había sido publicada en la Revista de Derecho Procesal de 1948. De esta idea nace una pequeña obra jurídica de enorme contenido deontológico y ético para los profesionales de la ley.

Esta obra pasaría a la historia y sería considerada hasta hoy día como “El decálogo del abogado” o “Los diez mandamientos del abogado”.

¿Cuáles son los diez mandamientos del abogado?

El decálogo del abogado comprende un código de ética y conducta que el abogado debe cumplir para realizar correctamente su trabajo.

1 — Estudia.

El derecho se transforma constantemente. Si no sigues sus pasos, serás cada día un poco menos abogado.

2 — Piensa.

El derecho se aprende estudiando, pero se ejerce pensando.

3 — Trabaja.

La abogacía es una ardua fatiga puesta al servicio de las causas justas.

4 — Lucha.

Tu deber es luchar por el derecho; pero el día en que encuentres en conflicto el derecho con la justicia, lucha por la justicia.

5 — Sé leal.

Leal con tu cliente, al que no debes abandonar hasta que comprendas que es indigno de ti. Leal para con el adversario, aun cuando él sea desleal contigo. Leal para con el juez, que ignora los hechos y debe confiar en lo que tú le dices; y que, en cuanto al derecho, alguna que otra vez debe confiar en el que tú le invocas.

6 — Tolera.

Tolera la verdad ajena en la misma medida en que quieres que sea tolerada la tuya.

7 — Ten paciencia.

En el derecho, el tiempo se venga de las cosas que se hacen sin su colaboración.

8 — Ten fe.

Ten fe en el derecho, como el mejor instrumento para la convivencia humana; en la justicia, como destino normal del derecho; en la paz, como sustitutivo bondadoso de la justicia. Y sobre todo, ten fe en la libertad, sin la cual no hay derecho, ni justicia ni paz.

9 — Olvida.

La abogacía es una lucha de pasiones. Si en cada batalla fueras cargando tu alma de rencor, llegará un día en que la vida será imposible para ti. Concluido el combate, olvida tan pronto tu victoria como tu derrota.

10 — Ama tu profesión.

Trata de considerar la abogacía de tal manera, que el día en que tu hijo te pida consejo sobre su destino, consideres un honor para ti, proponerle que se haga abogado.